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21 de noviembre de 2025

Staphylococcus aureus resistente a meticilina adquirido en la comunidad, una realidad en pediatría

Paula Chávez Montoya

Por: Paula Chávez Montoya

Pediatra Infectóloga. Hospital Regional Guillermo Grant
Benavente, Concepción. Sociedad Chilena de Infectología.

No es novedad que las infecciones por Staphylococcus aureus continúan siendo una causa importante de morbilidad, con un amplio espectro de manifestaciones clínicas, desde infecciones de piel y tejidos blandos hasta cuadros invasores. Durante años, la percepción en Chile fue que el Staphylococcus aureus resistente a meticilina adquirido en la comunidad (SAMR-AC) era un problema predominante en países vecinos, mientras que nuestro país parecía mantenerse relativamente al margen. Sin embargo, la realidad ha cambiado: hoy existen múltiples reportes que documentan su presencia en adultos y niños chilenos y un incremento progresivo de su circulación. En este contexto, me pareció interesante traer al club de lectura de este mes el trabajo titulado “Community-acquired Methicillin-resistant Staphylococcus aureus Infection in Children”(1) publicado recientemente en The Pediatric Infectious Disease Journal. 

Se trata de un estudio retrospectivo multicéntrico, que describe 252 infecciones pediátricas causadas por SAMR-AC atendidas en 8 centros hospitalarios españoles, entre 2018 y 2020, que entrega una caracterización clínica, epidemiológica y microbiológica bastante detallada. La mayoría de los casos correspondió a infecciones de piel y tejidos blandos (89,3%), en niños con una mediana de edad de 5,5 años, de los cuales cerca de un cuarto requirió hospitalización (23,6%), con una mediana de estadía hospitalaria de 5 días. Las infecciones invasoras fueron mucho menos frecuentes, con manifestaciones como bacteriemia, osteomielitis/artritis y neumonía; mientras que la comorbilidad más frecuente fue la dermatitis atópica, presente en 30,6% de los niños, reforzando su rol como facilitador de colonización y puerta de entrada.


Dos hallazgos destacan con claridad en la publicación: la asociación entre infección por SAMR-AC y el antecedente migratorio familiar y la alta frecuencia de producción de toxina leucocidina de Panton Valentine (PVL) en las cepas causantes de infección (76,9%), destacando el rol de esta toxina en la gravedad de las manifestaciones. Además, el antecedente personal o familiar de infección de piel y tejidos blandos también se asoció de forma estadísticamente significativa con la infección por SAMR-AC.


En cuanto al perfil de susceptibilidad, el estudio muestra resistencias elevadas a eritromicina (43,1%), ciprofloxacino (32%) y clindamicina (18%), mientras que cotrimoxazol, vancomicina y linezolid mantienen buena actividad. Al comparar cepas infectantes versus colonizantes no se observaron diferencias en susceptibilidad antimicrobiana. 


La colonización fue evaluada mediante muestras nasales, rectales y cutáneas en 75 pacientes, con una positividad de 54,7% y un éxito al descolonizar del 69,6%; mientras que la reinfección ocurrió en el 21% de los casos, a pesar de que el 45,3% se sometió a descolonización. Si bien en la publicación no se explicita el protocolo de descolonización utilizado, esta información refuerza el hecho de que la efectividad de esta estrategia está lejana de ser óptima.


Es importante destacar las limitaciones reconocidas por los mismos autores como el carácter retrospectivo del estudio, lo que determina riesgo de información incompleta; y el sesgo de selección, ya que solo se incluyeron casos con cultivos positivos, representando en su mayoría infecciones más graves o complejas que necesitaron estudio microbiológico.


En Chile los primeros casos de SAMR-AC se reportaron en pacientes adultos en el año 2006(2), siendo descrita desde entonces su circulación tanto en publicaciones científicas como en reportes del Instituto de Salud Pública (ISP), enfatizando la importancia de la vigilancia continua y del ajuste de terapias según epidemiología local, tanto en niños como adultos. El estudio español coincide con la experiencia local en dos mensajes clave:

  1. La resistencia antimicrobiana es un problema actual, no emergente.
    La inercia terapéutica basada en “lo usual” debe ser reemplazada por decisiones guiadas por datos regionales y factores clínicos del paciente. 
  2. La terapia empírica debe ajustarse según riesgo individual.
    No todos los niños requieren cobertura para SAMR-AC, pero tampoco es prudente mantener esquemas indiferenciados. Incluir en nuestra anamnesis preguntas sobre historia de infecciones cutáneas en nuestro paciente y su familia, contexto de migración y viajes, podrían ayudarnos a identificar al grupo de pacientes con mayor riesgo de SAMR-AC. 


Me parece importante destacar también la información que nos recuerda este trabajo respecto a la descolonización y que su efectividad no es universal, por lo que parece razonable que los esquemas de descolonización sean ofrecidos de forma individualizada, particularmente en pacientes con infecciones recurrentes y familias altamente motivadas, considerando la dificultad de implementación de las indicaciones y la resistencia reportada al alza para mupirocina.


En resumen, este estudio aporta evidencia clara que respalda lo que ya vemos en la consulta pediátrica en Chile: el SAMR-AC está presente, es clínicamente relevante, y su manejo requiere precisión diagnóstica y terapéutica. Ajustar la terapia empírica según factores de riesgo individuales no solo mejora resultados clínicos, sino que también evita contribuir al aumento de resistencia. Si bien la epidemiología española no es idéntica a la chilena, este estudio constituye un referente metodológico valioso para impulsar investigaciones nacionales y un llamado a fortalecer la vigilancia local y actualizar guías terapéuticas que permitan mejorar el manejo empírico y racionalizar el uso de antibióticos en nuestros niños.


Referencias: 

  1. Bravo-Queipo-de-Llano B, Jiménez B, García-Lorenzo M, Melendo S, Carrasco-Colom J, Olteanu-Olteanu FC, et al. Community-acquired methicillin-resistant Staphylococcus aureus infection in children: Key features and comparison to colonization. Pediatr Infect Dis J. 2025;44(10):931–6. http://dx.doi.org/10.1097/INF.0000000000004860
  2. Noriega LM, González P, Hormazábal JC, Pinto C, Canals M, Munita JM, et al. Staphylococcus aureus comunitario resistente a cloxacilina: Comunicación de los primeros cinco casos descritos en Chile. Rev Med Chil. 2008;136(7). http://dx.doi.org/10.4067/s0034-98872008000700010

 

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