
20 de julio de 2026
Editorial Julio
En relación con la situación de la infección por VIH en Chile, vimos en prensa noticias relacionadas con el aumento de casos en los datos existentes de los últimos 10 años (2014-2024) en relación con el informe epidemiológico anual 2025 del Ministerio de Salud. Si bien esto es cierto, hemos visto varios avances en la epidemiología a nivel nacional con una disminución de los nuevos diagnósticos en los años 2024 y 2025, además de una disminución de los casos notificados en etapas avanzadas.Si bien aún estamos lejos de las metas propuestas, debemos seguir avanzando en educación, prevención y mejora del acceso a terapias preventivas. Sumado a lo anterior, se ha visto un aumento importante en las tasas de infección por sífilis y gonorrea, lo que refleja que aún nos queda un camino importante por avanzar en infecciones de transmisión sexual.
En el ámbito de las enfermedades emergentes en nuestra región, el brote de Hantavirus Andes en el crucero MV Hondius nos volvió a recordar la importancia de la ciencia y la investigación en enfermedades infecciosas, con datos provenientes de investigadores chilenos y la relevancia de la cooperación internacional para lograr mejorar nuestra capacidad de respuesta frente a este tipo de enfermedades, lo que va a ser muy necesario por ejemplo en la capacidad de respuesta del brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda que se está propagando más rápido que los brotes de ébola anteriores siendo ahora el tercer brote de ébola más grande registrado, sobrepasando los 1000 casos confirmados y más de 100 muertes notificadas en la primera semana de julio.
Por último, el inicio del invierno en nuestro país estuvo marcado por un aumento sostenido de la circulación de virus respiratorios, con predominio de influenza A y un incremento progresivo del virus respiratorio sincicial. La elevada positividad observada en la vigilancia nacional volvió a poner de relieve la importancia de la vacunación, la inmunización de lactantes frente al VRS y el fortalecimiento de las estrategias de vigilancia epidemiológica para enfrentar una temporada de alta demanda asistencial. Por lo mismo, se insiste en el llamado a la vacunación de grupos vulnerables y en el cumplimiento de las medidas generales de prevención como el lavado de manos, cubrir la boca al toser o estornudar, ventilar los espacios de la casa o el trabajo, el uso de mascarilla y alejarse de lugares con humo de tabaco o de fumar.

