Saltar al contenido
Situación del VIH en Chile: señales alentadoras que no deben hacernos bajar la guardia

10 de julio de 2026

Situación del VIH en Chile: señales alentadoras que no deben hacernos bajar la guardia

Comité Consultivo de VIH de la Sociedad Chilena de Infectología

 

Durante los últimos años, la respuesta al VIH en Chile ha mostrado avances que merecen ser reconocidos. El Informe Epidemiológico Anual 2025 del Ministerio de Salud evidencia un cambio favorable en la evolución de la epidemia a nivel nacional, reflejo del fortalecimiento de las estrategias de diagnóstico, tratamiento y vigilancia implementadas en el país.

 

Uno de los indicadores más relevantes es la disminución de la tasa de nuevos diagnósticos confirmados. Tras alcanzar un máximo de 36,9 casos por 100.000 habitantes en 2018, la tasa ha descendido de manera sostenida hasta estabilizarse en torno a 21 casos por 100.000 habitantes en 2024 y 2025, lo que representa una reducción cercana al 26% respecto de la última década.

 

También es alentador observar un diagnóstico cada vez más precoz: la proporción de personas notificadas en etapa VIH aumentó del 58% al 63% entre 2021 y 2025, mientras que los diagnósticos en etapa sida disminuyeron del 42,1% al 36,8%. Esto sugiere una mejor oportunidad diagnóstica y un acceso más temprano al tratamiento antirretroviral, elemento clave para mejorar el pronóstico individual y reducir la transmisión del virus.

 

Otro logro importante corresponde a la prevención de la transmisión vertical. Chile mantiene una de las tasas más bajas de la región, con aproximadamente 3 a 4 casos por 100.000 nacidos vivos, muy por debajo de la meta internacional para la eliminación de esta forma de transmisión (≤ 50 casos por cada cien mil nacidos vivos). Este resultado refleja el impacto de los programas de control prenatal, tamizaje universal y tratamiento oportuno durante el embarazo.

 

Respecto al logro de la metas propuestas por la OMS en la cascada de testeo y tratamiento (95-95-95), la información publicada al 2022 por el MINSAL estima que un 94% de las personas que viven con el VIH conoce su estado serológico, de ellas, 79% inició tratamiento y de éstas un 97% logró la supresión viral.

 

Estos avances son consistentes con una política sanitaria que ha consolidado el acceso universal al tratamiento antirretroviral y ha permitido que la mayoría de las personas en tratamiento alcance supresión virológica, transformando al VIH en una condición crónica controlable para quienes acceden precozmente a la atención. Además, desde la perspectiva de la salud pública, la supresión viral sostenida también genera beneficios poblacionales, eliminando el riesgo de transmisión del virus por vía sexual, lo que se conoce como Indetectable=Intransmisible (I=I).

 

Sin embargo, estos logros no significan que el desafío esté resuelto y nos invitan  a reforzar esfuerzos para evitar los nuevos casos. El reciente artículo publicado por The Lancet HIV resalta que Chile aún enfrenta importantes brechas estructurales que limitan el control definitivo de la epidemia. Entre ellas destacan la insuficiente inversión histórica en prevención y educación sexual integral, las barreras burocráticas para acceder al diagnóstico, la necesidad de descentralizar la confirmación diagnóstica e iniciar tratamiento con mayor rapidez, la cobertura aún limitada de estrategias como PrEP y PEP, las persistentes inequidades en poblaciones vulnerable, incluyendo jóvenes y personas migrantes, la invisibilización de riesgo en mayores de 60 años y la necesidad de desarrollar campañas permanentes de prevención adaptadas a las nuevas formas de interacción social y comunicación digital. Lo anterior se refleja en que más de un tercio de las personas continúa siendo diagnosticado en etapa SIDA, lo que evidencia una vacío persistente en la respuesta sanitaria y pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las estrategias de pesquisa precoz, facilitando el acceso oportuno al testeo, al diagnóstico y al inicio temprano de la terapia antirretroviral.

 

Entonces, para consolidar estos logros y avanzar hacia el control del VIH, es indispensable fortalecer la educación de manera permanente en todos los ámbitos de la sociedad, adaptando los mensajes a las necesidades de niños, adolescentes, adultos, personas mayores y poblaciones con mayor vulnerabilidad. Esta educación debe abarcar la salud sexual e incorporar el conocimiento sobre las estrategias de prevención actualmente disponibles (como el uso correcto del preservativo, la PrEP, la PEP y el principio de I=I), promoviendo además el autocuidado, el reconocimiento de las conductas de riesgo, el acceso oportuno al testeo mediante las distintas alternativas disponibles (test rápido, autotest y pruebas de laboratorio) y la comprensión de las rutas de acceso al tratamiento y seguimiento en caso de un resultado reactivo, independiente de la previsión de salud.

 

En suma, los avances alcanzados son innegables, pero aún nos queda mucho por hacer. Erradicar el estigma debe ser una prioridad, junto con fortalecer la educación, la prevención y el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento. Sólo una respuesta integral, inclusiva y fundamentada permitirá avanzar hacia el control de la pandemia del VIH.

 

 

Referencias

-  INFORME EPIDEMIOLÓGICO ANUAL ABREVIADO INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA INMUNODEFICIENCIA HUMANA (VIH) Chile, 2025 Oficina de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles Departamento de Epidemiología División de Planificación Sanitaria Subsecretaría de Salud Pública

 

- INFORME ESTIMACIONES POBLACIONALES SOBRE VIRUS INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA EN CHILE 2022 UTILIZANDO SOFTWARE SPECTRUM Departamento de Epidemiología Subsecretaría de Salud Pública - Programa Nacional de Prevención y Control del VIH/SIDA e ITS

 

- HIV prevention in Chile has a mountain to climb. June 12, 2026 https://doi.org/10.1016/ S2352-3018(26)00146-3

 

Documento elaborado por el Comité Consultivo de VIH de la Sociedad Chilena de Infectología. Julio de 2026.

 

Compartir